En este Día de las Escritoras 2026, cuyo lema es «Las amigas
como forma de libertad», desde la sección infantil de la Biblioteca Pública de
Segovia queremos recordar a varias socias del Lyceum Club Femenino, pioneras
que, a través de sus obras y de sus vínculos con otras mujeres, ayudaron a
construir caminos por los que seguimos transitando y que dejaron una
huella imborrable en la literatura infantil y juvenil española: Elena Fortún,
Magda Donato, Carmen Bravo-Villasante y María Díez de Oñate.
Elena Fortún (1886-1952) es el seudónimo que adoptó María de la Encarnación
Gertrudis Jacoba Aragoneses y de Urquijo, una de las figuras más importantes de
la literatura infantil española de la primera mitad del siglo XX. Fortún estuvo
también vinculada a proyectos bibliotecarios y educativos, y revolucionó la
forma de escribir para niños con la creación de Celia, una protagonista
diferente, de profunda inteligencia y una insaciable curiosidad.
Otra socia destacada fue Magda Donato (1898-1966),
seudónimo de Carmen Eva Nelken Mansberger. Periodista, escritora, actriz y
dramaturga, desempeñó un papel fundamental en la renovación del teatro infantil
español. Junto al escritor e ilustrador Salvador Bartolozzi desarrolló
propuestas innovadoras en las que la fantasía, el humor y la creatividad
sustituían los planteamientos excesivamente moralizantes que habían dominado
buena parte de la literatura infantil de la época.
Carmen Bravo-Villasante (1918-1994) fue filóloga, traductora, investigadora y
folclorista, convirtiéndose en una auténtica pionera al reivindicar la
literatura infantil como objeto de estudio universitario. Gracias a sus
investigaciones, varias generaciones de lectores, bibliotecarios y
especialistas han podido conocer mejor la historia de los cuentos, las tradiciones
populares y la evolución de los libros para niños en España. Su trabajo ayudó a
demostrar que la literatura infantil merece la misma atención y reconocimiento
que cualquier otra manifestación literaria.
Menos conocida por el gran público, María Díez de Oñate y
Cueto (1888-1979) fue maestra, filóloga y folclorista. Vinculada a la
Residencia de Señoritas y a la enseñanza de la lengua y la cultura españolas
tanto en España como en Estados Unidos, dedicó parte de su trabajo a recopilar
y difundir el patrimonio cultural infantil. Entre sus publicaciones destaca el Cancionero
español. Colección de canciones regionales, populares e infantiles para uso de
las escuelas y colegios de Estados Unidos (1924), una obra que contribuyó a
preservar canciones y tradiciones que formaban parte del universo cultural de
la infancia.

