miércoles, 14 de octubre de 2026

Amigas, escritoras y pioneras: la literatura infantil en el Lyceum Club Femenino.

 

  En este Día de las Escritoras 2026, cuyo lema es «Las amigas como forma de libertad», desde la sección infantil de la Biblioteca Pública de Segovia queremos recordar a varias socias del Lyceum Club Femenino, pioneras que, a través de sus obras y de sus vínculos con otras mujeres, ayudaron a construir caminos por los que seguimos transitando  y que dejaron una huella imborrable en la literatura infantil y juvenil española: Elena Fortún, Magda Donato, Carmen Bravo-Villasante y María Díez de Oñate.

  Elena Fortún (1886-1952) es el seudónimo que adoptó María de la Encarnación Gertrudis Jacoba Aragoneses y de Urquijo, una de las figuras más importantes de la literatura infantil española de la primera mitad del siglo XX. Fortún estuvo también vinculada a proyectos bibliotecarios y educativos, y revolucionó la forma de escribir para niños con la creación de Celia, una protagonista diferente, de profunda inteligencia y una insaciable curiosidad.

  Otra socia destacada fue Magda Donato (1898-1966), seudónimo de Carmen Eva Nelken Mansberger. Periodista, escritora, actriz y dramaturga, desempeñó un papel fundamental en la renovación del teatro infantil español. Junto al escritor e ilustrador Salvador Bartolozzi desarrolló propuestas innovadoras en las que la fantasía, el humor y la creatividad sustituían los planteamientos excesivamente moralizantes que habían dominado buena parte de la literatura infantil de la época.

  Carmen Bravo-Villasante (1918-1994) fue filóloga, traductora, investigadora y folclorista, convirtiéndose en una auténtica pionera al reivindicar la literatura infantil como objeto de estudio universitario. Gracias a sus investigaciones, varias generaciones de lectores, bibliotecarios y especialistas han podido conocer mejor la historia de los cuentos, las tradiciones populares y la evolución de los libros para niños en España. Su trabajo ayudó a demostrar que la literatura infantil merece la misma atención y reconocimiento que cualquier otra manifestación literaria.

  Menos conocida por el gran público, María Díez de Oñate y Cueto (1888-1979) fue maestra, filóloga y folclorista. Vinculada a la Residencia de Señoritas y a la enseñanza de la lengua y la cultura españolas tanto en España como en Estados Unidos, dedicó parte de su trabajo a recopilar y difundir el patrimonio cultural infantil. Entre sus publicaciones destaca el Cancionero español. Colección de canciones regionales, populares e infantiles para uso de las escuelas y colegios de Estados Unidos (1924), una obra que contribuyó a preservar canciones y tradiciones que formaban parte del universo cultural de la infancia.

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